| El nombre "web collider" se usa
para describir el arte de internet que remezcla material hallado dentro
de la propia red para crear una obra de arte nueva y a la vez prehecha.
Illegal Interference coge el correo electrónico de los grupos
de discusión y de las comunidades secretas de hackers y lo
combina dando forma a una nueva e ilegal red de interferencias.
Como un packet sniffer (rastreador
de paquetes), aparato que se utiliza para espiar la correspondencia en
la web sin ser detectado, Illegal Interference intercepta el correo
electrónico entre hackers que piden números de serie
robados o software intervenido. Al meter las narices en lo que sucede en
el submundo de la red, el artista Daniel Garcia Andújar nos ofrece
un panorama de los procesos mediante los que la información se intercambia,
se traspapela, se pierde o se roba.
En otro proyecto, titulado "Technologies
To The People" (Tecnología para las masas) Andújar proclama
sin tapujos que "¡El acceso a la tecnología es un derecho
humano!". Perennemente autorreflexiva, la obra de Andújar se centra
en lo fácil que resultaría para los poderes comerciales explotar
este tipo de afirmación.
Para Andújar la apropiación
por parte de las compañías de palabras y frases, con lemas
como el de UPS "Moving At The Speed Of Business" (Nos movemos a
la velocidad de su negocio) o el de Lucent "We Make The Things That
Make Communications Work" (Hacemos todo para que la comunicación
funcione) nos recuerdan que el lenguaje, como la tecnología, no
es libre. Jugando con la comercialización de la información,
Andújar se pregunta: ¿quién controla la información
y la tecnología?
En Illegal Interference vemos el
otro lado, en el que debemos preguntarnos: ¿hasta qué punto
debemos fiarnos del control que creemos ejercer sobre la información?
ag
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