El año en que
el net.art estalló
Rachel Greene y Alex
Galloway
Nuestro tema, "algunos de mis websites
favoritos son arte", retoma una verdad importante del arte del siglo XX.
Para la crítica, los museos o las galerías sigue siendo difícil
explicar por qué algo es llamado "arte". Incluso puede parecer que
un website es mal candidato para tal calificación. Si consideramos
el arte en la red en general, creemos que hasta los más fanáticos
pueden quedarse desarmados ante el tedio técnico de ver arte en
internet, sentándose delante de un computer, marcando en su módem,
iniciando su navegador y esperando a que se carguen los plugins. El computer,
la principal herramienta del net.art, es un lugar de intersección
para múltiples actividades, desde la investigación y el procesamiento
de textos al envío de e-mail o la navegación por el cyberporno.
Además, y a diferencia de la pintura o escultura, no se encuentra
el net.art en galerías, museos o en las casas de la gente rica.
Hay muchos aspectos de este medio que parecen definirlo al margen de nuestras
ideas y fantasías sobre lo que es arte.
De manera que quizás lo primero
que haya que decir sea "bienvenidos al underground". Estamos en el grado
cero del primer nuevo medio artístico desde el vídeo. "Algunos
de mis websites favoritos son arte" contiene una mezcla sugerente. Hay
proyectos que tratan la red como si fuera un nuevo lienzo para la expresión
creadora, otros que lo utilizan como un espacio de activismo político
y otros, finalmente, que lo tratan como si fuera una gran Disneylandia.
El duopolio de la pintura y la escultura
hace tiempo que murió. El net.art de hoy, al igual que buena parte
del actual arte offline, ha crecido en respuesta a los grandes desarrollos
de nuestro tiempo, incluyendo las tecnologías digitales, la cultura
de masas, los media visuales, las biotecnologías y el nuevo capitalismo.
Pensemos en algunas de las famosas imágenes
del Warhol de los 60, particularmente en la banalidad de sus productos
de consumo o recortes de periódico. El arte en la red tiene paralelismos
con el pop de Warhol. Los dos tienden a estar definidos por su propio modo
de distribución y producción. Los dos chocan con un cierto
escepticismo a causa de su simplicidad, su apariencia facilona y su aceptación
de la cultura de masas. También, y al igual que las latas de sopa
Campbell resonaban para una audiencia de masas -como ejemplo de comunión
en la era del consumo-, el net.art tiene un enorme potencial como medio
popular, puede que incluso más que ninguna otra forma de arte.
El net.art mantiene la ilusión.
A diferencia de las industrias de la música, el entretenimiento,
la moda o el arte offline, no está controlado por grandes corporaciones
o maquinarias de marketing -al menos, no por ahora. El net.art y la red
que lo distribuye está desarrollado por artistas, estudiantes, diseñadores
y hackers.
Este ha sido el año en que el net.art
ha estallado hacia una más amplia popularidad, hacia una conciencia
de masas. Varias instituciones de new media han muerto, otras han nacido.
Mientras que la Documenta X sirvió para introducir el net.art ante
el mundillo del arte, Hotwire lo abrió a la audiencia más
amplia y central de los internautas. Al mismo tiempo, se han presentado
nuevas exposiciones de net.art exclusivamente, como recientemente Beyond
Interface y el año pasado digital | studies.
Algunas grandes instituciones, como el MoMA de New York o el Guggenheim,
están comprendiendo y aceptando finalmente lo que Rhizome, algunos
Media-centers de la ex Europa del Este y el propio Banff Center de Canadá
vienen proclamando hace años. Que el net.art es suficientemente
significativo como para merecer audiencia, apoyo financiero y discurso
crítico.
"Algunos de mis websites favoritos son
arte" es un resumen de net.art. Tenemos paisajes digitales y bikinis, proclamas
políticas y narrativas personales. Prepárense para estéticas
infamiliares. No son caricaturas de arte, ni tampoco pixels o software
más inefectivo que la pintura o el mármol. Esto es arte real,
con una sustancia real tras de sí.
+ + +
Querríamos agradecer al director
creativo Vince Gaspari por invitar a RHIZOME a desarrollar esta exposición
para the Works. También al diseñador del site, Ken Lozowski
y al coordinador Giuseppe Albi.
La editora de RHIZOME, Rachel
Greene, ha participado en varios jurados y simposios de arte new media.
Fue curator del concurso de net.art del Museo de las Casas Das Rosas en
Sao Paulo, Brasil. Junto a "Algunos de mis websites favoritos son arte",
organiza otro net.art show conjuntamente con el artista Heath Bunting.
Este verano será jurado de la exposición internacional de
net.art organizada por el Queer Arts Resource, y ha impartido conferencias
sobre new_media.art en Slade, Royal College of Art, NYU, Parsons, y en
Rutgers Universities.
Alex
Galloway es el Director Técnico de RHIZOME y prepara su doctorado
en Literatura en la Duke University. Recientemente curateó DIGITAL
STUDIES, un art show presentado en internet y co-organizado con Mark Amerika. |