Algunos de mis websites favoritos son arte
Mirror de
Proyecto   
Vanessa Beecroft

Vanessa Beecroft cuenta ya con prestigio como artista fuera de línea. Para sus performances utiliza a mujeres jóvenes vestidas uniformemente con unas ropas ligeras y extrañas. Estas mujeres permanecen en las salas de exposición durante unas dos horas mirando, merodeando y estirándose frente al público. Tienen orden de no interactuar entre sí o con el público. La función de Beecroft como artista es producir estos acontecimientos que se preservan en vídeo o en fotos.  

Para su proyecto en la red, Beecroft pone a disposición del público en línea estos vídeos y fotografías. La artista emplea internet como un medio de distribución que le proporciona un público más amplio para sus chicas que el del elitista mundo del arte, además de un cambio de entorno expositivo. A primera vista el sitio de la red refleja la simplicidad y el orden de una galería. Pero esta sensación se evapora a medida que el espectador estudia cada foto por separado.  

Las fotos, que muestran la evidente teatralidad de los ropajes de las chicas, su porte arrogante y su apática introversión transmiten fielmente la naturaleza teatral de las performances de Beecroft. En la vida real los cuerpos semi desnudos de las mujeres son familiares y extraños a la vez. En línea, sin embargo, al no contar con la presencia física de la encantadora troupe de Beecroft estas fotos nos recuerdan a las imágenes de modelos preparándose para un desfile o incluso al ciberporno. El contenido fuertemente psicológico de sus performances fuera de línea se ve amordazado por la adaptación de su obra al espacio en línea. Sin embargo las fotos y los videos no pierden su visceral atractivo.  

Las posibilidades para la mujer de participar en el campo de la creación artística han cambiado notablemente en los últimos treinta años. La situación de Beecroft como artista joven en los noventa es a la vez complicada y potencialmente liberadora. La llegada de un feminismo prosexual, la reapropiación de la moda femenina, el cambio de actitud hacia el cuerpo de la mujer, los residuos que ha dejado el sexismo: todo eso converge en la obra de Beecroft.   

rg

Vanessa Beecroft, de 29 años, es italiana y reside en Brooklyn, Nueva York. Este año ha montado performances en el museo Solomon R. Guggenheim (Nueva York, EE .UU), en SHOW, en la Fondation Cartier pour l'art contemporain (Paris, Francia), en Axel Morner (Estocolmo, Suecia), en el Moderna Museet (Estocolmo, Suecia), y en el Institute of Contemporary Art (Londres, Reino Unido), y en la Bienal de Venecia