Empecé a escribir una historia. Al poco tiempo me percaté de que ya había vivido este momento horas, días o años antes. Decidí dejarlo. La historia, pensé, ya está escrita.
Se necesita mucho valor para ser idiota, opinan algunos. Pero ¿No es la idiotez la fuente de toda valentía?
Permanece despreocupado, toma la vida como una hora ligera y un tiempo dulce y fugaz, no espera nada de los otros sino todo de él mismo en tanto que otro. Su divisa es Todavía.
Según algunos testigos, el rescate se complicó porque algunos de los chicos creyeron que se trataba de un juego y volvían a entrar en el pabellón en llamas.
Le clavaron algo metálico en la parte superior de la cabeza. Después empezaron a pelarla en espiral. La mandarina había quedado desnuda ante la mirada de todos los comensales. RIP.
A un hombre depresivo le hacen una radiografia del cerebro, que le mostró su mente como un gran vacío. Tuvo tal decepción que se suicidó pegandose un tiro en la cabeza.
Um homem e uma mulher vivem separados até os 25 anos. Vivem juntos por um mês.Tão juntos, que ele passa a viver no corpo dela, e ela no corpo dele. Eles se separam e nunca mais se encontram.
¿Y si nuestro destino esta ya escrito? ¿Y si realmente hay una persona predestinada a ser tu media naranja? Quizás por eso, inexplicablemente estás con él y vuestros móviles suenan al unisono. Yo te llamo y tu me llamas, y ninguno habia tocado el telefono...¿destino?
Un hombre y una mujer que entablaron contacto por Internet y se enamoraron eran, en la vida real y sin saberlo, pareja. Tras sus conversaciones en el chat, en la que se explicaban mutuamente sus problemas matrimoniales, quisieron conocerse, descubrieron su verdadera identidad, y decidieron divorciarse de inmediato.
Un gobernador ruso insta a sus burócratas a dejar la oficina y que se vayan a hacer el amor. Celebran que es miércoles. Si tienen un hijo 9 meses después, les regalará un televisor. Su secretaria apostilla que no importa el género.
Una enorme escoba me pasa por encima. Me despierto. Salgo precipitadamente del cuarto. De la casa. Del edificio. No me he despedido; no he querido, evidentemente. Una escoba enorme me pasaba por encima.
Dos jefes mafiosos intercambian sus celdas en la cárcel y durante el traslado, cada uno deja su anillo nupcial colgado de un clavo, para que lo encuentre el otro. Teniendo en cuenta el importante significado que para ambos tienen sus anillos, como lo tenían las esposas de ambos, muertas en trágicas circunstancias (una se suicidó y la otra murió en una emboscada), se piensa que el olvido no es casual.
Apodado Duch, este antiguo profesor de matemáticas –hoy de 64 años- supervisó minuciosamente los interrogatorios de 17.000 reos; la absoluta mayoría de ellos fue brutalmente torturada y murieron víctimas de sus verdugos, ejecuciones sumarias, hambre y enfermedades.
