Mi hija se está volviendo loca, cree que me estoy quedando ciego. Atravesamos la autopista y me dice: "adiós". Yo no la oigo, soy sordo.
Sentados frente al mar y junto a un naturalista vemos a centenas de elefantas marinas reposar y renovar sus viejas capas de piel antes del invierno. Unas se recostaban sobre otras y cada pocos segundos alguna soltaba un pedo o un eructo descomunales. Le preguntamos al naturalista al respecto y contestó: "no son pedos ni eructos, eliminan gases."