Se presenta un poemario de otra ciudad. El revuelo es grande, asegura el autor que ya tiene tres preparados. Hablan y piden otra ronda de cervezas. Ya tarde sobresale una figura. Una chica morena sonríe sin asentir.
La policía no se explica lo ocurrido, qué puede llevar a un hombre aparentemente normal, feliz, rico y con una carrera privilegiada a matar a golpes a su hija de dos años en un arrebato de cólera, ante la desesperación impotente de la madre.
Un notorio miembro del Ku Klux Klan, después de 43 años desaparecido, es juzgado por el asesinato de dos negros, cometido en 1964. La primera vez que fue detenido por este crimen pasó menos de cinco días en prisión. Ahora, llevado de nuevo ante los tribunales por el hermano de uno de los asesinados, se enfrenta a la pena de muerte.
A las 7:30 del día 18, un empleado del diario "Daily Express" descubrió un cuerpo que colgaba del puente de Blackfriars. La policía comprobó que se trataba de Roberto Calvi. Llevaba encima dos relojes Patek Philippe, 15.000 dólares, y cinco kilos de piedras en los bolsillos de la chaqueta y en los pantalones. Suicidio por ahorcamiento?