Un gobernador ruso insta a sus burócratas a dejar la oficina y que se vayan a hacer el amor. Celebran que es miércoles. Si tienen un hijo 9 meses después, les regalará un televisor. Su secretaria apostilla que no importa el género.
Una enorme escoba me pasa por encima. Me despierto. Salgo precipitadamente del cuarto. De la casa. Del edificio. No me he despedido; no he querido, evidentemente. Una escoba enorme me pasaba por encima.