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- La política no es el ejercicio del poder. Debe
ser definida por sí misma, como una modalidad específica de la acción,
llevada a la práctica por un tipo particular de sujeto, y derivando
de una clase de racionalidad específica. Es la relación política la
que hace posible concebir al sujeto político, no a la inversa.
- Lo peculiar de la política es la existencia de un sujeto
definido por su participación en opuestos. La política es un
tipo de acción paradójica.
- La política es una ruptura específica de la lógica del arkhé,
dado que no presupone simplemente la ruptura de la distribución “normal”
de las posiciones entre quien ejercita el poder y quien lo sufre sino
también una ruptura en la idea de las disposiciones que hacen
a las personas “adecuadas” a estas posiciones.
- La democracia no es un régimen político. Es una ruptura
de la lógica del arkhé, en otras palabras, la anticipación
de la regla en la disposición por él. La democracia es el régimen
de la política en tanto forma de relación que define a un sujeto
específico.
- El pueblo, que es el sujeto de la democracia, y por lo tanto
el sujeto matricial de la política, no es el conjunto de los miembros
de la comunidad o la clase obrera o la población. Es la parte suplementaria
en relación a cualquiera de las partes contables de la población
que hace posible identificar la cuenta de los incontados con
la totalidad de la comunidad.
- La esencia de la política es la acción de sujetos suplementarios
inscriptos como un plusvalor en relación a cualquier cuenta de las
partes de una sociedad.
- Si la política es el trazado de una diferencia evanescente en la
distribución de las partes sociales, entonces su existencia no
es de ninguna manera necesaria. Por el contrario, la política
sucede siempre como un accidente recurrente en la historia
de las formas de la dominación. El objeto esencial del litigio
político es la existencia misma de la política.
- La política es específicamente antagónica a lo policial.
Lo policial es una distribución de lo visible cuyo principio es la
ausencia del vacío y el suplemento.
- La tarea esencial de la política es la configuración de su propio
espacio, lograr que el mundo de sus sujetos y sus operaciones
resulten visibles. La esencia de la política es la manifestación
del disenso, en tanto presencia de dos mundos en uno.
- La característica fundamental de la filosofía política consiste
tanto en anclar la acción política en una modalidad específica
del ser como en ocultar el litigio que es constitutivo de la política.
Es en la descripción misma del mundo de la política que la
filosofía produce este ocultamiento. Por otra parte, la efectividad
de esta operación es perpetuada en las descripciones no filosóficas
o anti-filosóficas de este mundo.
- El “fin de la política” y el “retorno de la política”
son dos maneras complementarias de cancelar la política a través
de una relación simple entre el estado de lo social y el estado de
los aparatos estatales. “Consenso” es el nombre vulgar de
esta cancelación.
Original aparecido en grado
cero. Agradecemos la autorización para republicarlo aquí.
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