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1.
Los métodos tradicionales de exposición están experimentando
profundas transformaciones. El estatus del creador, la imagen, el objeto,
el 'display', el espacio, la institución y, quizá por
encima de todo, la recepción, está cambiando hasta tal
punto que existen serias dificultades para reconocerlos como tales.
En estas circunstancias, la práctica del comisariado de exposiciones
requiere de conceptos completamente nuevos.
2.
La mayor parte del arte contemporáneo aún se centra en
el hardware: objetos materiales o instalaciones en espacios cerrados.
Necesitamos un tipo de comisariado de arte visual que funcione como
un software auto generativo inserto en el seno de la cultura.
3.
Hoy en día, los comisarios se están convirtiendo en figuras
de poder que se posicionan a sí mismos como promotores de artistas
concretos. Como expertos', 'viajan', 'indagan' y 'seleccionan'. ¿Que
sucedería si los comisarios se comportaran como clientes, explorando
situaciones en las que el arte puede tomar forma, determinando un sistema.
4.
El mundo del arte carece de auto-crítica. Bien, si no existe,
puede ser inventada.
5.
La sociedad del espectáculo podría dar paso a sus participantes
de nuevo. Si el público se convierte en una fuerza interactiva,
el comisariado de arte implica utilizar esta energía.
6.
El arte, concebido como práctica creativa, puede tener lugar
en cualquier momento y a cualquier sitio. Comisariar exposiciones significa
ser conscientes de la necesidad esta premisa.
7.
La estética tiene que ver con el arte. Pero no necesariamente
el arte tiene que ver con la estética. Basta de confundir categorías.
8.
En la cultura digital se experimenta la fusión definitiva de
entidades disciplinarias, filosóficas e incluso biológicas.
Tiempo, espacio y cuerpo están disolviendo sus límites
hacia una nueva economía política del sentido. De ese
modo, el hyper-mundo necesita trayectorias de acción creativa
que podrían ser arte. Detectarlas podría ser una obligación
del comisariado.
9. La organización de un evento periódico en diferentes
lugares debería de conllevar un profundo grado de compromiso
con la situación local. Dejar, por tanto, el arte en manos de
las existentes instituciones 'cosmopolitanas' es tarea perdida puesto
estas son los puntos de reunión menos locales posibles. Si un
evento visita a una ciudad, ésta deberá de prevalecer
como su objeto, su escenario y su generador.
10.
Trabajar con un equipo curatorial perteneciente a distintos ámbitos
significa trabajar con la disidencia. El desacuerdo está de más
en la práctica artística contemporánea. La disidencia
podría ser la dimensión más productiva de la práctica
cultural.
[ Traducción: David García Casado ] |